
Guía WooCommerce 2026: Crea, Configura y Vende con tu Tienda Online
13/03/2026
E-E-A-T: por qué Google quiere saber quién eres (y cómo lo sabe)
15/04/2026En este artículo vas a descubrir
- Por qué dos presupuestos para la misma web pueden diferir tanto
- Cuánto cuestan mi web corporativa, mi tienda online, el SEO mensual y el mantenimiento
- Qué debe incluir siempre un presupuesto serio y qué es relleno
- Qué señales de alerta conviene detectar antes de firmar
- Cómo saber qué proyecto encaja con tu caso
Pedir presupuesto para una web y recibir cifras que van de unos pocos cientos de euros a varios miles es lo habitual, y casi nadie explica a qué se debe tanta diferencia. Cada presupuesto incluye cosas distintas, muchos no las desglosan, y quien compara solo el importe final acaba eligiendo a ciegas.
Este artículo existe para que compares con criterio. Te cuento qué factores mueven el precio, cuánto cuestan mis servicios y qué debe llevar siempre un presupuesto serio, para que sepas qué estás comprando antes de firmar.
¿Por qué hay webs de 200 € y webs de 20.000 €?
El precio de una web depende de tres factores que tienen poco que ver entre sí: La complejidad técnica del proyecto, las horas reales de trabajo que requiere y la experiencia de quien lo hace. Una web de cinco páginas para un fontanero local y otra de cinco páginas para un despacho con varias sedes no cuestan lo mismo, porque la diferencia está en la estructura de la información, en los textos, en el SEO y en las integraciones necesarias. Una web barata no es mala por definición, pero casi siempre incluye menos de lo que parece: Menos trabajo de posicionamiento, menos soporte, menos garantías y, a veces, un hosting o un dominio que quedan a nombre de quien la construyó. Por eso la cifra final dice poco si no sabes qué entra dentro, y lo que hay que comparar entre presupuestos es el contenido de cada uno, no el número.
Estos son los cuatro perfiles que suelen ofrecer webs, con lo que cada uno acostumbra a incluir y el riesgo principal de cada caso. Es un cuadro orientativo, sin cifras, porque el importe cambia mucho de un proveedor a otro.
| Perfil | Qué suele incluir | Riesgo principal |
|---|---|---|
| Plantilla instalada | Un tema comprado con tus textos y poco más | Resultado idéntico al de otras muchas webs y sin soporte posterior |
| Profesional independiente con experiencia | Diseño personalizado, SEO básico y formación de uso | Disponibilidad limitada si no hay equipo de respaldo |
| Agencia pequeña especializada | Estrategia, diseño, SEO y soporte continuado | Varía mucho según la agencia, por eso conviene pedir trabajos reales |
| Agencia grande | Equipo multidisciplinar y proyecto completo | Una estructura de costes pensada para empresas, no para un negocio pequeño |
Para entender qué hace que una web funcione de verdad más allá del precio, tienes en mi guía de diseño web profesional los elementos que separan una web que convierte de una que solo ocupa espacio en internet.
Cuánto cuesta una web corporativa
Una web corporativa es la web de presentación de un negocio: Quién eres, qué haces y cómo contactarte. No vende con carrito de compra, pero convierte visitas en consultas, llamadas o peticiones de presupuesto. Mi web corporativa parte de 995 € + IVA e incluye diseño a medida, páginas y secciones ilimitadas, hosting profesional y dominio durante el primer año, certificado SSL, copia de seguridad diaria, formularios de contacto, botón de WhatsApp, Google Analytics, SEO técnico y local, dos artículos de blog optimizados, las páginas legales adaptadas al RGPD y el banner de cookies. El plazo habitual es de un par de meses, y lo que más lo alarga es que el material llegue tarde. Otros proveedores cobran más o menos según lo que incluyan, así que conviene comparar partida a partida y no quedarse solo con la cifra final de cada presupuesto.
Quedan fuera de ese precio los servicios que son un trabajo distinto: La tienda online, el posicionamiento SEO mensual y el mantenimiento continuo. Cada proyecto se cierra con un presupuesto detallado, para que sepas qué compras antes de decidir.
La plataforma también influye en el coste a largo plazo. Wix y Squarespace permiten tener una web presentable en pocas horas, pero suelen dar menos control sobre el SEO técnico y la velocidad, y migrar el contenido después resulta más complicado. Con WordPress el control es mayor, y según W3Techs funciona en el 40,1 % de todos los sitios web y en el 58,6 % de los que usan un sistema de gestión de contenidos conocido (datos consultados el 8 de octubre de 2026). Por eso es la plataforma que recomiendo cuando el objetivo es aparecer en Google y generar contactos de forma constante.
Cuánto cuesta una tienda online
Una tienda online es otro nivel de complejidad respecto a una web corporativa. Necesita pasarelas de pago, gestión de stock, zonas de envío, textos legales específicos de comercio electrónico y una arquitectura de categorías y fichas de producto que funcione tanto para el cliente como para Google. Mi tienda online con WooCommerce parte de 1.295 € + IVA y añade a la web corporativa el catálogo, la pasarela de pago y las fichas de producto optimizadas. El importe sube con el tamaño del catálogo, con las variantes de producto y con las integraciones que necesites, como envíos o facturación, así que cada tienda se cierra con un presupuesto detallado. Cuando una tienda sale muy por debajo de lo habitual, conviene preguntar qué se ha recortado, porque casi siempre es la seguridad, el rendimiento o el cumplimiento legal, y esos tres puntos son los que más cuestan arreglar después de abrir.
Antes de decidir plataforma y presupuesto, conviene tener claros los conceptos básicos. En mi guía de WooCommerce explico qué necesitas antes de instalar nada, y en el artículo sobre cuánto cuesta una tienda online tienes el desglose por partidas.
Qué cuesta mantener una web después de publicarla
Publicar la web no termina el gasto, porque una web necesita mantenimiento y, si quieres clientes, también posicionamiento. Mi mantenimiento web cuesta 100 € al mes + IVA y cubre las actualizaciones, las copias de seguridad y la revisión de seguridad. Es un precio público para quien solo quiere eso, y va incluido sin coste aparte si contratas el posicionamiento SEO, que cuesta 350 € al mes + IVA y no tiene permanencia. Las actualizaciones importan porque los plugins, el tema y el propio WordPress reciben parches de seguridad con frecuencia, y sin ellos aumenta el riesgo de que alguien aproveche una vulnerabilidad conocida. En mi web corporativa, el hosting y el dominio van incluidos el primer año. A partir del segundo se renuevan, así que pregunta siempre el coste de renovación y a nombre de quién quedan antes de firmar con cualquier proveedor.
Si quieres ver qué incluye cada servicio, tienes el detalle en el artículo sobre qué incluye el mantenimiento web y en la página de posicionamiento SEO.
Qué debe incluir siempre un presupuesto serio
Un presupuesto de diseño web puede parecer completo y estar lleno de agujeros. Hay elementos que deberían ser no negociables en cualquier proyecto profesional, independientemente del precio, y conviene que cada uno aparezca de forma explícita y por escrito. La razón es práctica: Las ausencias no se notan el día de la entrega, pero cuestan dinero después, en forma de problemas con Google, brechas de seguridad o visitantes que abandonan porque la web no funciona bien en su móvil. Antes de firmar cualquier presupuesto, comprueba que incluye cada uno de los ocho elementos de esta lista, y si alguno falta, pide que lo añadan o que lo desglosen aparte con un precio concreto. Un proveedor serio no tendrá problema en detallarlo, y su respuesta te dirá mucho sobre cómo trabaja.
- Dominio y hosting el primer año. La web debe entregarse funcionando en su dirección definitiva. Si el presupuesto no los incluye, pide que los desglosen con precios concretos y que queden a tu nombre.
- Certificado SSL activo. El candado (https) es obligatorio en la práctica: Los navegadores marcan como no seguras las webs sin él, y además HTTPS es una señal de posicionamiento ligera en Google.
- Adaptación móvil real. Que una web sea responsive no significa que funcione bien en el móvil. Según StatCounter, en septiembre de 2026 el 68,27 % de las visitas web en el mercado local llegaron desde un móvil, así que pide ver el resultado en dispositivos reales antes de dar el visto bueno.
- SEO básico en cada página. Títulos y meta descripciones, URLs limpias, texto alternativo en las imágenes y el sitemap enviado a Search Console. Sin esto, Google tarda mucho más en encontrar la web.
- Textos legales correctos. Aviso legal, política de privacidad y política de cookies adaptados a tu negocio, no plantillas genéricas copiadas. La AEPD sanciona los incumplimientos en privacidad y cookies.
- Google Analytics configurado. Entregar una web sin analítica es como abrir una tienda sin caja registradora: No sabrás cuántas visitas tienes, de dónde vienen ni qué páginas funcionan.
- Formación básica de uso. Al menos una sesión donde te expliquen cómo editar textos, subir imágenes y actualizar contenido. Tu web debe ser tuya, no una caja negra que solo puede tocar quien la hizo.
- Garantía posterior a la entrega. Qué pasa si algo falla después de entregar la web y durante cuánto tiempo, siempre por escrito. Sin ese compromiso, cualquier fallo que aparezca te costará dinero adicional.
Si todavía no tienes el material preparado, en el artículo sobre qué preparar antes de encargar tu web te explico qué textos, fotos y accesos conviene reunir para que el proyecto no se alargue.
Señales de alarma antes de contratar
No todas las señales de riesgo son obvias. Algunos proveedores tienen una web aparentemente profesional y hablan con mucha seguridad, y aun así entregan un resultado muy por debajo de lo prometido. Cinco señales deberían hacerte pedir más explicaciones o buscar otra opción, y conviene repasarlas con el presupuesto delante, antes de pagar ninguna señal. Ninguna de las cinco exige conocimientos técnicos para detectarla: Basta con hacer preguntas concretas y fijarse en cómo se responden. Si el proveedor las esquiva, las responde con vaguedades o te mete prisa para firmar, ya tienes información suficiente para decidir. Una buena decisión de compra se apoya en datos que puedes comprobar tú mismo, no en la seguridad con la que alguien te habla, y estas cinco comprobaciones son las que más problemas evitan.
Checklist de señales de alerta
Señal 1. El precio está muy por debajo de lo habitual. Si el importe es inexplicablemente bajo, alguien ahorra en algo que no ves: Tiempo, calidad, licencias de software o soporte.
Señal 2. No hay portfolio real con URLs funcionando. Las capturas de pantalla no bastan. Cualquier profesional serio puede enseñarte webs que ha hecho y que puedes visitar ahora mismo.
Señal 3. No te preguntan nada sobre tu negocio. Quien va a diseñar tu web necesita entender qué vendes, a quién y qué quieres conseguir. Un presupuesto sin preguntas previas suele acabar en una plantilla con tu logo.
Señal 4. No hay contrato o presupuesto por escrito. Una conversación por WhatsApp no es un contrato. Sin un documento que detalle qué incluye el proyecto, los plazos y las condiciones de pago, no tienes ninguna protección si algo sale mal.
Señal 5. Te prometen resultados de SEO inmediatos. El SEO lleva tiempo, y quien te garantice la primera página de Google en dos semanas te está mintiendo o va a usar técnicas que pueden penalizar tu web.
Si quieres saber qué errores cuestan más caro una vez publicada la web, los tienes recopilados en los errores de diseño web que matan tu conversión, y para decidir con quién trabajar tienes las preguntas clave en cómo elegir agencia de diseño web sin cometer errores caros.
Cuánto deberías pagar tú exactamente
La respuesta depende de tres variables concretas: el tipo de web que necesitas, lo que esa web va a hacer por tu negocio y el presupuesto que tienes disponible ahora mismo. No existe un precio universalmente correcto, pero sí una lógica de decisión que te ayuda a encontrar el tuyo. Lo primero es calcular cuánto vale un cliente nuevo para tu negocio, porque ese dato cambia la conversación sobre el presupuesto. Imagina que un cliente nuevo te deja 1.500 € y que tu web te trae dos al mes: En ese caso la web se paga sola en el primer mes y el importe deja de ser un gasto para convertirse en una inversión. Ese ejemplo es ilustrativo, y el tuyo dependerá de tu actividad, pero el razonamiento sirve para cualquier negocio. Esta tabla relaciona cada situación con el proyecto que suele encajar y con mi precio.
| Tu situación | Proyecto que suele encajar | Mi precio |
|---|---|---|
| Autónomo o pyme sin web, o con una web anticuada | Web corporativa | Desde 995 € + IVA |
| Negocio que quiere vender online | Tienda online con WooCommerce | Desde 1.295 € + IVA |
| Negocio que quiere que Google le traiga clientes de forma continua | Posicionamiento SEO mensual | 350 € al mes + IVA, sin permanencia |
| Negocio con web ya hecha que solo quiere que no se rompa | Mantenimiento web | 100 € al mes + IVA (incluido si contratas el SEO) |
Si tu web ya tiene algunos años y no sabes si merece la pena rehacerla o mejorarla, lee antes si es hora de un rediseño web, donde te doy las señales concretas para decidir. Y si ya tienes claro que quieres una web nueva hecha con cabeza, puedes ver qué incluye cada proyecto y cómo trabajo en la página de servicios. Para quien se plantea un presupuesto más amplio de posicionamiento, el artículo sobre cuánto cuesta el SEO te ayuda a comparar.
Preguntas frecuentes sobre el precio de una web
¿Cuánto cuesta el mantenimiento web al mes?
Mi mantenimiento cuesta 100 € al mes + IVA e incluye las actualizaciones, las copias de seguridad y la revisión de seguridad. Va incluido sin coste aparte si contratas el posicionamiento SEO. En otros proveedores el precio varía, así que compara qué entra en cada cuota.
¿Es mejor contratar una agencia o un profesional independiente?
Depende del proyecto y de lo que necesites después de publicar. Un profesional independiente ofrece trato directo, y una agencia grande aporta equipo. Lo decisivo es que el presupuesto detalle qué incluye y quién da soporte. Elegir solo por precio rara vez compensa.
¿Puedo hacer mi web yo y que alguien la mejore después?
Técnicamente sí, pero quien la mejore tardará más en entender cómo está construida y quizá tenga que rehacer partes. Si está en Wix o Squarespace, migrarla a WordPress supone un coste añadido. Suele compensar plantearla bien desde el principio.
Una web que te traiga contactos, con un precio que conoces antes de empezar
Cuéntame qué necesitas y te preparo un presupuesto detallado, con lo que incluye y lo que queda fuera, para que sepas qué compras antes de decidir. Trabajo con autónomos y pymes que quieren una web que de verdad trabaje para su negocio.
Ver servicios y preciosO escríbeme directamente: info@somostumarketing.com



